Morelia, Michoacán, 8 de marzo de 2016.-La combinación del diseño con la riqueza artesanal de nuestro país ha dado como resultado la formación de jóvenes empresas que buscan ofrecer objetos originales, los cuales tienen como premisa poseer un valor cultural, involucrar a mujeres y hombres artesanos en sus procesos de producción a fin de dotarlos de recursos económicos adicionales a través del comercio justo, y preservar las técnicas, muchas de ellas ancestrales.
Hada y Denisse Novelo, y Raquel Sereno, fundadoras de Kiché Diseño de Interiores y Anudando respectivamente, forman parte de dicho grupo de diseñadores emprendedores, quienes ofrecieron una charla en el Centro Cultural Clavijero, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer; actividad en la que también se escuchó la voz de Emilia Reyes Oseguera, presidenta de la Asociación de Artesanos Unidos del Estado de Michoacán, quien entre lágrimas, habló sobre las vicisitudes que dicho sector, conformado en su mayoría por mujeres, debe pasar para comercializar sus productos.
Al tomar la palabra para agradecer la invitación, Emilia Reyes quien encabeza un gremio conformado por más de 10 mil artesanos, explicó que el camino no es fácil ya que, como mujeres indígenas en su mayoría, se sienten rechazadas, sin embargo dijo, saben que deben seguir adelante, aunque en ocasiones haya quien no valore su trabajo.
Reyes Oseguera recordó que las mujeres artesanas hacen prendas de uso diario y para celebraciones con diferentes bordados, colores y motivos, y que cada comunidad de distingue por sus diseños.
También expresó que la mayoría de las veces, las mujeres salen a ver dónde pueden vender sus productos, por lo que dejan a la familia y su casa para ganar unos pesos y su trabajo no es bien valorado, por lo que se exponen al regateo y no hay ganancias, lo que habla de las injusticias sociales que padecen.
Pese al panorama que enfrentan Emilia Reyes dijo no desanimarse, segura de que algún día los artesanos ocuparán el lugar que merecen y les corresponde ante su lucha y sacrificio.
Por su parte, Hada y Denisse Novelo hablaron sobre el inicio de su proyecto basado en la creación de productos que fueran funcionales, accesibles y de calidad, a partir de técnicas artesanales, lo cual permitiría brindar a los participantes una remuneración.
En 2014 las hermanas Novelo decidieron unir talentos para formar Kiché, un estudio de diseño bajo el principio fundamental de fusionar el respeto y valor por los oficios artesanales y las tendencias en el diseño contemporáneo. Kiché trabaja con un grupo de tejido compuesto por 5 mujeres, el cual se ha vuelto parte fundamental de la identidad de la marca. Lo que inició como un hobby, ahora le permite a este grupo de amigas contar con una remuneración económica justa por sus creaciones. Kiché crea espacios únicos y con personalidad a través de productos con valor y carácter.
Las hermanas Novelo explicaron que tras un proceso de definición de líneas y productos de su marca, se han ido posicionando luego de ofrecer su producción en bazares y ferias, a fin de identificar su mercado y de encontrar quien valore sus piezas para no malbaratar el quehacer de sus colaboradores.
La intención, explicaron, es seguir ayudando a los artesanos por lo que les gustaría incrementar el grupo y “subir a más mujeres a este tren” para que cuenten con una ayuda económica al ser, muchas de ellas, cabeza de familia.
Otra de las participantes en esta charla fue Raquel Sereno, fundadora de Anudando, una empresa con enfoque social que busca promover el reúso y reciclado de materiales por medio de técnicas artesanales y alto diseño. Anudando ha entablado lazos de trabajo con comunidades textiles de los Estados de México, Querétaro, Guanajuato y Michoacán. Su línea Renacimiento surge a partir del reciclado de bolsas de supermercado es decir bolsas de polietileno, las cuales son recolectadas en diferentes puntos del Distrito Federal y del Estado de México. La transformación del material se lleva a cabo en 2 comunidades de Querétaro, donde trabajan principalmente con mujeres y se utiliza una técnica artesanal y sostenible desarrollada por la diseñadora holandesa Michelle Baggerman —colaboradora de Anudando.

